En medio de una de las mayores crisis sanitarias de nuestro tiempo, cuando el mundo entero buscaba respuestas frente a los estragos del COVID-19, las comunidades indígenas del Ecuador nos recordaron algo esencial: la salud también nace del alma, de la tierra, del equilibrio y de la sabiduría ancestral.
Fue así como nació el proyecto "Medicina Ancestral en Combate al COVID-19", impulsado por la Fundación Futuro Equinoccial en colaboración con el GAD Parroquial de Ilumán, y con el valioso apoyo del PPD–PNUD, el FMAM y el Gobierno de Alemania. Esta propuesta se construyó desde lo comunitario, lo espiritual y lo ecológico, con un profundo respeto hacia los Yachaks, los sabios médicos de nuestras culturas originarias.
Un legado vivo que cura
Los Yachaks no son solo sanadores: son guías, guardianes del equilibrio, transmisores de un conocimiento que ha sobrevivido siglos. Ellos entienden la salud como un estado integral donde cuerpo, mente, espíritu y naturaleza están en armonía. En tiempos de incertidumbre y aislamiento, su rol fue vital. Ofrecieron contención emocional, rituales de sanación, plantas medicinales y sobre todo, esperanza.
Conscientes de su valor, este proyecto tuvo como eje central el fortalecimiento de la medicina ancestral, garantizando su preservación a través de la enseñanza directa de los Yachaks mayores a los jóvenes. Fue un acto de amor y continuidad: la sabiduría milenaria pasando de generación en generación.
Cuidar al sabio, cuidar la vida
Pero no basta con proteger los saberes, también es necesario empoderar a quienes los sostienen. Por eso, el segundo componente del proyecto incluyó capacitaciones en educación financiera, derechos humanos, enfoque de género y técnicas de aprendizaje para los Yachaks. Queríamos que su papel se valore en toda su dimensión: como actores sociales, como líderes y como seres humanos con derechos.
Además, se llevaron a cabo talleres abiertos a la comunidad, como el dinámico encuentro sobre Derechos y Género en San Juan de Ilumán, donde la población participó activamente en un diálogo intercultural que fortaleció los lazos colectivos.
Sanar también es cuidar la tierra
La medicina ancestral no existe sin la naturaleza. Por eso, el proyecto incluyó una acción poderosa: la conservación de 45 mil plantas nativas y la siembra de otras 20 mil en mingas comunitarias. Junto al vivero de Larcacunga, y con la guía de Isauro Perugachi, recorrimos espacios sagrados de sanación donde brota la vida. En cada semilla plantada, florece un compromiso con el futuro.
Sabiduría y tecnología: una alianza necesaria
En un emotivo encuentro, Juan José Proaño, presidente de nuestra fundación, hizo entrega de un dron al GAD Parroquial de Ilumán, representado por su presidente Jorge de la Torre. Este dron permitirá realizar monitoreo ambiental, uniendo así la sabiduría ancestral con la innovación tecnológica, para cuidar los territorios sagrados que alimentan física y espiritualmente a las comunidades.
Transmitiendo el legado
Uno de los momentos más conmovedores fue ver a los venerables Yachaks compartiendo su sabiduría con los jóvenes del colegio San Juan de Ilumán. Allí no solo hablaron de plantas y rituales, sino de identidad, de resistencia y de amor por la cultura. Los estudiantes escuchaban con asombro, y los mayores hablaban con orgullo, sabiendo que su conocimiento seguirá viviendo en cada uno de ellos.
Un camino que apenas comienza
Este proyecto ha sido una muestra poderosa de lo que ocurre cuando se respeta la diversidad, se valora la sabiduría ancestral y se actúa desde el corazón. No fue solo una respuesta ante el COVID-19, fue un gesto profundo de reconocimiento, un acto de justicia cultural y una siembra de esperanza para el presente y el futuro.
Desde la Fundación Futuro Equinoccial, seguimos comprometidos con impulsar iniciativas que nacen del territorio y florecen con el alma de su gente.
Voces Ancestrales de San Juan de ilumán: La Canción de los Yachaks
Agradecimientos Institucionales
Desde la Fundación Futuro Equinoccial expresamos nuestro más sincero agradecimiento a todas las instituciones que hicieron posible la ejecución del proyecto “Medicina Ancestral en Combate al COVID-19”.
Este esfuerzo colectivo no hubiera sido posible sin el valioso financiamiento y respaldo técnico de:
El Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza, Seguridad Nuclear y Protección del Consumidor de Alemania, a través de la iniciativa Respuestas Comunitarias al COVID-19.
El Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) – Ecuador, del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM).
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
CIESPAL, por su colaboración estratégica en el fortalecimiento comunicacional.
Y todos los aliados que confiaron en nuestra propuesta para rescatar, valorar y proyectar la sabiduría de los Yachaks como parte fundamental de la resiliencia comunitaria.
Gracias por creer en la fuerza de los saberes ancestrales y en el poder transformador de las comunidades organizadas. Este proyecto es un testimonio vivo de que, cuando caminamos juntos, la sanación y el cambio son posibles.
Galería de Imágenes
Memoria Gráfica Proyecto Medicina Ancestral en Combate al COVID-19
Esta memoria gráfica recoge los momentos más significativos del proyecto "Medicina Ancestral en Combate al COVID-19", donde la sabiduría de los Yachaks, el trabajo comunitario y el respeto por la naturaleza se unieron en un esfuerzo colectivo por sanar, proteger y preservar la vida. A través de estas imágenes, revivimos el compromiso, la entrega y la esperanza sembrada en cada paso.
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